LA IMPORTANCIA DE LA MEDIOCRIDAD

Toda urbe que se precie de tal tiene, casi por obligación, una división socioeconómica particularmente definida por su demografía, su nivel cultural, o su posición geográfica. Incluso, podría decirse, a modo de anécdota, que puede estar definida por los orígenes de quienes la componen. Pero todo esto confluye, de un modo u otro, en la necesidad de escapar desde aquellos sectores en donde proliferan la delincuencia, el mal vivir, o las vagas espectativas de poder ascender en la escala social. Ciudades como Sao Paulo, New York, Santiago, Paris o Londres son ejemplos vivos y tangibles de esta realidad.

Sin embargo, desde aquella desdibujada ocupación, surgen luminarias que cada cierto tiempo nos llaman algo más que la atención, para decirnos, con tono de sorna, que aquellos que son parte integral de esa realidad, están ahí para darnos una bofetada a la conciencia, y hacernos reverenciarlos por sus logros y aportes a la cotidianeidad del personaje común que vive en un lugar común, mediante una Gibson Les Paul conectada a un amplificador Marshall. Y esto no es apropiativo de algunos, puesto que así se ha hecho durante los últimos 30 años. Es imposible ovbiar a The Beatles, salidos desde Liverpool, o a los Stone Roses, salidos desde Manchester, pero si nos concentramos en la maravillosa dédada de los 90, el ejemplo más tangible y concreto es la banda de los curiosos hermanos Gallagher, que, saliendo desde ese riadero de mediocridad llamado Burnage, han hecho de la pérdida de tiempo, en robar el negocio de la esquina, o vivir desempleado once años, un caballo de batalla que pone a los espectadores de bruces ante la calidad y sensibilidad de quienes se posan en un escenario cualquiera a decir que se convertirán en la mejor banda del mundo. La pregunta que cabe hacerse en este punto de la historia es ¿Qué bueno puede salir de 5 chicos mancunianos acostumbrados a la juerga y a las drogas, y que pretenden ser la mejor banda del mundo a costa de desparramar un estilo desenfadado y experto en sobrado pavoneo?. Si usted, querido lector, se hace o ha hecho la misma pregunta y no tiene una respuesta muy clara o definida, entonces le recomiendo que vaya a su casa, encienda su aparato de sonido, y comience a escuchar con detención el álbum Definitely Maybe de oasis. Si ha sentido ese deseo de beber cerveza indiscriminadamente o símplemente caminar por las calles de su barrio con unas gafas de sol y ropajes estilo indie, entonces nos encontramos ante la respuesta a la importancia de la mediocridad.

No hay comentarios.: